La honradez Su importancia en el vivir diario

Nuestra sociedad esta necesitada de honradez. Dicho factor es necesario en todos los ámbitos. Políticos que mienten; Dirigentes empresariales acostumbrados a engañar; El administrador de un edificio que pone trabas; El catedrático que falta a su palabra, Solo para mencionar unos pocos ejemplos de falta de honradez que desalientan a cualquiera y llevan a perder la confianza y la credibilidad.

El apóstol Pablo nos recomienda que nuestras acciones esten rodeadas de honestidad. El escribió: "Procurando hacer las cosas honestamente, no solo delante del Señor sino también delante de los hombres" (2 Corintios 8:21).

Luchar contra la corriente

Quienes son honestos hoy día van en contra de la corriente. Son algo raro para el común de las personas. No comparten su forma de actuar y por esa misma razón es posible que se granjeen dificultades enormes en el entorno en el que se desenvuelven.

Pero eso es justamente lo que necesita la sociedad nuestra: hombres y mujeres que tengan valor, honradez, capaces de hacer lo recto y que vayan contra la corriente. Se requiere en esencia, seres de mucho carácter.

En cierta ocasión le preguntaron al Señor Jesús, para tentarlo, si era lícito dar tributo. Los romanos cobraban tales impuestos a los judíos que los consideraban injustos. La respuesta vertical del amado Hijo de Dios fue: "Dad, pues, a César lo que es de César, y a Dios lo que es de Dios" (Mateo 22:21). Una posición equilibrada, honrada, justa, sin duda.

Usted y yo estamos llamados a ser rectos, cabales, de una sola línea. Y a manifestar la honestidad aún en las cosas pequeñas, como el tiempo que laboramos en la empresa, la veracidad de cuanto decimos y el manejo apropiado de los recursos.

El mundo tiene los ojos puestos en hombres y mujeres íntegros, que den ejemplo; los cristianos estamos llamados a ser tales personas.

Aún en tentaciones enormes

José nos ofrece ejemplo de honradez en momentos de tentación extrema. Recuerde la historia bíblica. La esposa de Potifar lo tentaba sexualmente y él respondió de manera tajante: "¿Cómo, pues, haría yo este grande mal, que pecaría contra Dios?" (Génesis 39:9).

Verticalidad. Honestidad a toda prueba. Ejemplo para nosotros, en pleno siglo XXI. No podemos ceder a la tentación ni olvidar que "La ocasión hace al ladrón", como dicen por ahí.

El Antiguo y el Nuevo Testamento ofrecen sinnúmero de ejemplos acerca de hombres y mujeres que aún arriesgaron sus vidas por obrar honestamente. Estuvieron dispuestos a defender valerosamente sus principios, gobernados por la honradez.

Mentir, falta de honradez

La mentira que está tan difundida hoy día, es una manifestación de falta de honradez que debemos combatir. Como anota el apóstol Santiago, la lengua puede provocar tremendos estragos (Santiago 3:4, 5). Y la mentira es uno de ellos.

Un compromiso que debemos asumir, en aras de la honradez, des decir la verdad en el hogar, el trabajo, la iglesia y el desenvolvimiento general en la sociedad. Quien miente, roba su reputación y es algo que no se puede recuperar fácilmente, ¿es consciente del reto que tiene por delante?

Fernando Alexis Jiménez.

Fuente:
http://www.heraldosdelapalabra.org/l...a_victoria.htm